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Ayudar a un miembro de la familia con tratamiento contra el cáncer mientras vive en el extranjero  


16 febrero 2021
 

Recibir un diagnóstico de cáncer suele suponer un golpe devastador, no solo para aquellos que lo padecen, sino también para sus familias. Puede ser un momento aterrador, y más aún si vive lejos de su ser querido.

No podrá estar allí para cada sesión de quimio o cada operación, de modo que es natural sentirse triste, impotente, preocupado y hasta culpable. La distancia, sin embargo, no debe impedirle proporcionar un apoyo y una asistencia valiosos. Es importante recordar que, aunque no esté disponible para proporcionar asistencia práctica de manera regular, puede ayudar desde la distancia.

Estas son solo algunas de las formas en las que puede apoyar a un ser querido con tratamiento contra el cáncer si vive en el extranjero. 

Solo porque esté lejos no significa que no esté presente para su ser querido, de modo que use la tecnología en su beneficio. No subestime el apoyo emocional que se desprende de las llamadas telefónicas y los correos electrónicos frecuentes. Pregunte a su ser querido si le apetece hacer una vídeollamada, teniendo en cuenta que tal vez se sienta cohibido por su aspecto. Organice entonces una cita por FaceTime o Skype, donde usted y su ser querido puedan verse realmente.

Estar disponible emocionalmente para hablar de temas difíciles suele ayudar a su ser querido a sentirse apoyado y a usted puede ayudarle a sentir que está siendo de utilidad. Su atención y preocupación pueden ofrecerles consuelo y ánimo, mientras que los chats periódicos harán que se sienta involucrado e informado.

Permanecer en contacto y escuchar son contribuciones valiosas por derecho propio. Escuche sus miedos y frustraciones. Lo mejor que se puede hacer por alguien que sufre es hacerle saber que no está solo. El cáncer hace que la gente se sienta aislada del resto del mundo. Les arrebata su estilo de vida normal. Tienen que hacer frente a su mortalidad y pueden pasarse la noche en vela, dándole vueltas a sus miedos. Hacer saber a alguien que está acompañado en cada uno de los pasos del proceso es el mejor apoyo que se le puede proporcionar.

Este nivel de apoyo emocional a su ser querido suele ser tan útil como proporcionar cuidados físicos, por lo que es importante tenerlo en cuenta. 

El tratamiento contra el cáncer puede ser largo. Comprobar con regularidad las tarjetas y llamadas telefónicas durante todo el tratamiento y posteriormente será extremadamente útil.
Esté al tanto de fechas importantes como operaciones y hágale saber que se preocupa. Una carta o tarjeta escrita a mano es una excelente forma de hacer saber a un familiar que le tiene en su pensamiento. El envío de notas o mensajes inspiradores que transmitan oraciones y pensamientos sanadores también puede ser estimulante para personas con cáncer. Intente hacerlo en días en los que tengan tratamientos, consultas de control o análisis importantes. Su mensaje podría marcar la diferencia durante un momento de estrés.
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Los tratamientos de quimioterapia pueden ser largos, agotadores e incómodos. Recopilar productos para el bienestar y enviarlos en un paquete puede ser una manera excelente de demostrarles que está ahí para ellos mientras les hace llegar algunos artículos útiles. Regalos prácticos y escogidos concienzudamente pueden mejorar el ánimo y facilitar la vida a su ser querido.
  • Lociones hidratantes y bálsamo labial
    Durante la quimioterapia, un efecto secundario habitual son la piel y los labios secos y doloridos. Las lociones hidratantes para el cuidado de la piel suaves y sin perfume, y los bálsamos labiales pueden aliviar la piel seca y evitar la aparición de llagas y sarpullidos. En su paquete con productos para el bienestar, evite aquellos que tengan un olor fuerte, ya que este puede ser irritante o nauseabundo para alguien que se está sometiendo a quimioterapia.
  • Tarjetas regalo para peluquerías y prendas para la cabeza
    Para muchas personas que reciben tratamiento de quimioterapia, perder su cabello les produce malestar físico y emocional, ya que buscan formas de cubrir su cuero cabelludo. Puede ayudar enviando una tarjeta regalo para una peluquería donde se les puedan tomar las medidas para una peluca, se les afeite la cabeza o reciban otros tratamientos de belleza. Una prenda moderna o llena de color para la cabeza o un sombrero también son un detalle; pueden servir para aumentar su autoestima al mismo tiempo que mantienen cálida su cabeza.
  • Cestas con tentempiés
    Picotear puede ser un buen pasatiempo durante los tratamientos de quimioterapia. Tentempiés como caramelos y cestas de fruta también ayudan a contrarrestar la boca seca y la boca de metal (un sabor metálico), efectos secundarios comunes de la quimioterapia. La deshidratación suele causar dolores de cabeza durante la quimioterapia; también es una buena idea incluir tés de hierbas y sin cafeína en un paquete con productos para el bienestar como una forma de proporcionar relax y confort.
  • Entretenimiento
    Los tratamientos pueden ser largos y agotadores. Entérese de la forma de entretenimiento favorita de su ser querido e incluya pequeños regalos como suscripciones a revistas, novelas entretenidas, una suscripción de vídeo en streaming, CD de música y tarjetas de regalo de descarga de música o un libro de crucigramas. Estas pueden ser distracciones útiles durante las largas sesiones de quimioterapia y pueden ayudar a llenar el tiempo mientras tienen que esperar para entrar en las consultas del médico. También puede comprar tarjetas regalo para comprar aplicaciones como, por ejemplo, meditación guiada.
  • Inspiración
    Para las personas que luchan contra el cáncer, mantener una actitud positiva puede ser casi tan importante como la salud física. Un libro o cita inspiradores, o incluso simplemente una nota amable, pueden ser una buena forma de potenciar la fuerza y el espíritu de su ser querido.
El cáncer puede ser una experiencia aterradora y misteriosa, pero nadie debería tener que vivirla solo. Estas ideas para el paquete con productos para el bienestar dibujarán con seguridad una sonrisa en la cara de su ser querido. 
En ocasiones, las personas sometidas a tratamiento necesitan desconectar de la enfermedad. Busque formas de recordar a su familiar que hay más cosas más allá del cáncer. Si hay algún programa de televisión que les guste a ambos, busque alguna hora para chatear o hacer vídeollamada y ver el programa juntos. Podría ayudarle a desconectar del cáncer y desarrollar una relación más cercana con usted.
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Las personas con cáncer pueden tener dificultades a la hora de pedir ayuda, o tal vez se sientan demasiado abrumadas y no sepan cómo se les puede ayudar desde la distancia. No quieren ser una carga.

Hable con su ser querido o el cuidador principal sobre la situación en casa, médica y financiera, y evalúe las necesidades actuales y futuras. Colaboren estrechamente en la resolución de problemas y vea si hay un papel específico que pueda desempeñar.

Las personas sometidas a cirugía o con tratamientos contra el cáncer a menudo se sienten demasiado cansados, débiles o enfermos como para hacer compras, preparar comidas o limpiar. Les cuesta afrontar las tareas cotidianas. Como no puede preparar comida y hacérsela llegar, quizás podría pedir comida a un restaurante local una vez a la semana para que se la lleven o hablar con un jardinero para que se ocupe del jardín. También puede hacerle la compra online o por teléfono en un supermercado local que realice envíos a domicilio. Las tarjetas regalo escogidas concienzudamente que proporcionan el envío de comida, la limpieza de la casa o servicios de spa pueden ser extremadamente útiles.

Esté al tanto en la medida de lo posible de su cáncer, incluidos su localización, fase, opciones de tratamiento y efectos secundarios del mismo. Las conferencias telefónicas con el equipo sanitario, los seres queridos y los cuidadores también pueden reunir a todos para obtener la información más reciente a la vez y mantener a todos al tanto. También puede pedir a alguien que grabe las citas, con permiso del médico, para poder escuchar la conversación directamente en vez de pedir a alguien que la cuente. Asimismo, aproveche y compartan entre sí una lista de correos electrónicos y teléfonos de contacto.

El cáncer es abrumador y muchas personas, especialmente la gente más mayor, pueden no tener ganas o no saber cómo reunir toda la información necesaria para entender la enfermedad y tomar decisiones importantes. Puede suponer tiempo y esfuerzo reunir información fiable, y usted puede ocuparse de ello. 

Durante el tratamiento contra el cáncer, puede ofrecerse para buscar información de los diversos tratamientos, sus efectos secundarios, soluciones cómodas, ensayos clínicos y servicios de apoyo disponibles, y compartir esta información con los familiares una vez en casa.

El cáncer hace experimentar a casi todos unos altos niveles de estrés. Algunas personas pueden desarrollar depresión, ansiedad, aflicción y enfado como resultado de su diagnóstico de cáncer o incluso como uno de los efectos secundarios de su tratamiento. Use recursos online para reunir información, conectar con los demás y tener acceso a apoyo. Busque grupos de apoyo para el cáncer en condiciones, online o en persona, así como blogs y foros para encontrar consejo e interacción. Póngase en contacto con personas con experiencia que entiendan por lo que la familia está pasando.

En cuanto a la información recopilada, puede resultar difícil saber cuál es precisa o se aplica al diagnóstico concreto de su ser querido. Acuda a sitios web respetables y de confianza para obtener información, como, por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud.  

Si su ser querido le pide que se ponga en contacto con proveedores médicos, asegúrese de tener consentimiento por escrito. Las leyes de privacidad prohíben a los profesionales de la salud hablar con los parientes (incluso hijos adultos) sin el permiso del paciente.

Si su ser querido tiene un cuidador, que podría ser otro familiar, intente ponerse en contacto con esa persona durante las llamadas telefónicas y las visitas, ya que es probable que también sienta estrés. Pregúntele cómo lo está sobrellevando y ofrézcale apoyo emocional y práctico.

Si, por ejemplo, su madre cuida de su padre enfermo, tal vez quiera proporcionarle un tiempo de descanso durante una visita a casa (regale un capricho al cuidador principal, quizás una cena especial en un restaurante o una tarde en un spa). Si no puede ir de visita, podría contactar con un servicio de asistencia domiciliaria para aligerar la carga o ayudarle a encontrar un grupo de apoyo para cuidadores.

Dé prioridad a su tiempo y presupuesto; determine cuándo es más importante estar en persona y cuándo puede ofrecer ayuda a distancia. Saber cuándo planificar una visita corta o prolongada no siempre es fácil, pero mantener una comunicación abierta y honesta sobre cuándo puede o no hacer una visita, y qué puede o no hacer durante la misma, ayuda a reducir las expectativas poco realistas de todas las partes.

Aproveche los días de vacaciones para ir de visita y pasar este tiempo haciendo cosas agradables juntos. No vaya de repente e intente microgestionar la atención médica o el cuidado de la casa. Realice algunas tareas prácticas o aquellas que su ser querido preferiría no hacer, y emplee este tiempo para evaluar sus necesidades generales. 

Y recuerde: para muchos pacientes, las semanas y los meses posteriores al tratamiento contra el cáncer pueden ser los más difíciles. Independientemente de lo bien que parezca estar su familiar, no dé por hecho que los momentos duros se han terminado una vez finalizado el tratamiento.

1. Tómese un tiempo para procesar sus propios sentimientos sobre el diagnóstico. 

2. Busque información sobre su diagnóstico en su tiempo libre. 

3. No ofrezca consejo médico no solicitado. 

4. Permita a su ser querido expresar su tristeza y miedo.

5.  Envíe regalos considerados y útiles.

6. Lleve consigo risas y luz cuando vaya de visita.

7. Compruebe con frecuencia los textos, las notas y los correos electrónicos.

8. Evite preguntar “¿cómo puedo ayudar?”

9. No olvide a su cuidador.

10. Siga pendiente, incluso una vez finalizado el tratamiento.