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Fatiga pandémica: ¿la tiene? ¿qué puede hacer al respecto?


09 Junio 2021
 

La fatiga pandémica describe la sensación de agotamiento y síndrome de trabajador quemado que hemos adquirido tras un año con nuestras vidas patas arriba por culpa del virus de la COVID-19. Se trata de una sensación muy real provocada por los efectos de la pandemia en nuestra vida, incluidas la restricción de actividades, la adopción de una vida social limitada, la hipervigilancia y la interacción virtual exhaustiva.

Es comprensible que todos nos sintamos cansados de los límites que hemos tenido que incorporar a nuestras vidas. Estamos hartos de llevar mascarillas, desinfectarnos, distanciarnos socialmente, estar lejos de la familia y los amigos, y de las rutinas de la “nueva normalidad”. No sabemos cuándo la vida volverá a la “normalidad” o si tras la pandemia esto llegará a ser posible. Aunque las vacunas nos han dado esperanza, todos estos meses de estrés e incertidumbre han hecho mella en nuestra salud emocional.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la fatiga pandémica como una “falta de motivación para seguir los protocolos de salud que se desarrolla lentamente con el tiempo como una respuesta esperada y natural a una crisis prolongada de la salud pública”.

La OMS cree que más de la mitad de la población mundial está sufriendo una fatiga pandémica que puede dar lugar a comportamientos imprudentes y a un repunte de los casos. Por ejemplo, es posible que uno se sienta menos preocupado con respecto al uso de mascarilla en público o al lavado de manos correcto. O uno podría bajar la guardia en lo que respecta a las prácticas de distanciamiento social. 

Pese a manifestarse de diversas maneras, hay algunas señales comunes que indican que puede estar experimentando fatiga pandémica.

 

  • Sufrir estrés por tareas cotidianas que anteriormente no te lo producían
  • Dormir correctamente y, aun así, sentirse exhausto
  • Sentirse desesperanzado
  • Comer o dormir más o menos de lo habitual
  • Tener dificultad para concentrarse (confusión mental)
  • Dejar de disfrutar hobbies o cosas cuya práctica sí se disfrutaba en el pasado.
  • Sentirse nervioso, inquieto y sin motivación
  • Volverse más quejica o irritable con los demás
  • Tener pensamientos fugaces
  • Alejarse de personas que le preocupan
  • Consumir más comida, sustancias o alcohol

Los expertos de la salud creen que nuestro próximo reto pandémico podría ser achatar la curva de salud mental, de modo que es importante para nosotros mantener nuestro bienestar bajo control. Si cree estar experimentando fatiga pandémica, siga a rajatabla estos consejos para sobrellevarla. 

Sea amable consigo mismo mientras trata de adaptarse a este reto en constante cambio. Este es un momento difícil para todos. No se menosprecie si ha ganado algunos kilos extra durante el confinamiento o no ha practicado tanto ejercicio como solía antes de la pandemia. Recuerde que si no descubre un nuevo hobby, aprende un nuevo idioma o empieza a marcarse unos objetivos de forma física, no pasa nada. Hacer frente a una pandemia ya es suficiente logro.
Las actividades de mindfulness pueden contribuir a reducir sus niveles de estrés y mejorar su estado de ánimo, ya se trate de yoga, ejercicios de respiración de mindfulness o practicar meditación durante 15 minutos al día. 
Asegúrese de dormir una cantidad de horas adecuada, seguir una dieta nutritiva y hacer ejercicio siempre que sea posible. Esto no solo reducirá sus niveles de estrés y ayudará a mejorar su estado de ánimo y aumentar su energía, sino que también mejorará su bienestar mental.
Incluso en momentos de estrés e incertidumbre, es importante tomarse un tiempo para recuperarse y recargar pilas. Esto puede parecer raro considerando que no se puede ir a ningún sitio de vacaciones, pero incluso tomarse unos días de relax puede ayudar a coger nuevas energías. Lea ese libro que ha estado en su lista de lectura durante meses o vaya a dar un largo paseo por el campo. 
Aunque siga siendo necesario limitar el contacto físico con las personas no convivientes, existen otros métodos para conectar socialmente. Llamadas telefónicas, videochats, redes sociales, escritura de cartas, clases online e incluso visitas en el exterior con familia y amigos.
No deje de seguir una programación, incluyendo un horario coherente de comidas, ejercicio y sueño, en la medida de lo posible. Con tantas cosas fuera de su control, mantener una simple rutina añadirá cierto grado de predictibilidad y seguridad a su vida.
Aunque se esté distribuyendo la vacuna y cada vez haya más gente vacunada, aún es necesario que sigamos llevando mascarillas y practicando distanciamiento social, durante la vigencia de las restricciones.