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Consejos sobre vuelos cuando se viaja con un niño autista


06 de abril 2020
 
Los niños con autismo pueden encontrar los aeropuertos un entorno difícil de procesar. Hacer cola, los protocolos de seguridad, la megafonía, las multitudes y los espacios extraños pueden ser agobiantes. Sin embargo, con una preparación por adelantado puede ayudar a su hijo a minimizar la incomodidad.

Muchos aeropuertos y areolíneas tienen un programa para ayudar a cubrir las necesidades de los niños con autismo, así que cuando sepa qué aeropuerto y qué aerolínea va a usar póngase en contacto con ellos para hablar de las necesidades de su hijo.

  • Informe a su areolínea de que su hijo es autista para que puedan prestarle asistencia adicional si es necesario.
  • Mire los horarios de los vuelos para ver qué vuelos coinciden con las horas en las que el aeropuerto está menos ajetreado. Evite las horas punta.
  • Si es posible, elija un aeropuerto regional que pueda ser más tranquilo y menos ajetreado.
  • Tenga en cuenta la duración del vuelo, siempre son preferibles los vuelos directos y los más cortos.
  • Cuando reserve los vuelos, tenga en cuenta dónde se va a sentar en el avión para darla la máxima comodidad a su hijo.
  • Use el embarque prioritario cuando esté disponible.

Una investigación preliminar le ayudará a mantener la tranquilidad cuando llegue al aeropuerto y le dejará más tiempo para ocuparse de su hijo y cualquier dificultad que le pueda surgir.

  • ¿Desde qué terminal vuela?
  • ¿Hay un pasillo familiar en el control de seguridad?
  • ¿Hay un área de juegos para niños?
  • ¿Qué cosas puede subir al avión?
  • ¿Dónde están los baños?
  • ¿El aeropuerto tiene una zona de descanso donde puede esperar hasta que embarque?

En el aeropuerto, pasar los controles de seguridad puede ser una de las peores experiencias para los niños autistas. Puede que no se permita a los padres pasar el escáner con sus hijos. Informe al personal de seguridad de que su hijo tiene autismo y pídales asistencia para ayudar a su hijo.

Empiece a preparar a su hijo para el aeropuerto y la experiencia de volar con bastante antelación a la fecha de salida. Hable con su hijo sobre qué va a pasar en el aeropuerto y en el avión.

 

  • Si es posible, visite el aeropuerto antes de su salida para ayudar a su hijo a acostumbrarse al entorno.
  • Explíquele a su hijo que el personal de seguridad puede quitarle su juguete favorito, pero que se lo devolverán inmediatamente.
  • Practique estar sentado durante un tiempo con el cinturón de seguridad.

Mantenga el equipaje a lo mínimo, pero asegúrese de que tiene a mano lo que necesita. Involucrar a su hijo en el proceso de hacer la maleta puede ayudarle a aliviar ciertas preocupaciones sobre los objetos favoritos que su hijo tiene que dejar en casa.

  • Haga una lista de objetos que necesitará para hacer la experiencia del vuelo lo más tranquila posible.
  • Incluya una muda cómoda en el equipaje de mano por si su hijo la necesita.
  • Descargue la película o programa favorito de su hijo en algún dispositivo que pueda llevar en la mano para que pueda verlo mientras hace cola o en el vuelo.
  • La megafonía puede ser molesta en el aeropuerto y durante el vuelo, asegúrese de que lleva auriculares o protectores para los oídos.
  • Lleve objetos que mantengan a su hijo entretenido. Sus juguetes favoritos, juegos electrónicos, libros y algo para picar.

Tenga en cuenta que los retrasos en los vuelos son siempre una posibilidad. Prepárese con antelación asegurándose de que tiene muchas distracciones para mantener a su hijo ocupado y relajado.

Incluso con los planes mejor calculados, volar a menudo puede resultar en un cúmulo de imprevistos. Prepárese para lo inesperado dándose tiempo adicional para la ruta hacia el aeropuerto y para el control de seguridad y la salida.

Intente incorporar a su hijo en la rutina lo más posible planificando tiempo para picar, comer u otras interrupciones.

No hay duda de que la experiencia de volar puede ser un reto para los niños muchas veces, pero para los niños con autismo es particularmente difícil. Con una preparación preliminar y la asistencia del personal del aeropuerto y la areolínea puede ayudar a minimizar el impacto en su hijo.